Los anfibios y reptiles cantábricos de El Juyo, una mirada a la herpetofauna del norte de la Península Ibérica durante el Pleistoceno final

Recientemente desde el equipo de Paleoherpetología del IPHES-CERCA, en colaboración con científicos de la Universidad de Boston y de Pearl Harbor-Hickam, hemos publicado un nuevo artículo (“Herpetological remains from the Lower Magdalenian site of El Juyo (Cantabria, Spain): the challenge of reconstructing climate and landscape from poorly diverse assemblages”) sobre un conjunto de anfibios y reptiles cantábricos del Pleistoceno final provenientes del yacimiento arqueológico de El Juyo, en la revista científica Historical Biology. El Juyo es una cueva situada a unos 8 km al oeste de la ciudad de Santander, en Cantabria, donde se han descubierto importantes restos arqueológicos de diferentes épocas, de la Edad Media y la Edad del Bronce al Paleolítico superior, entre los que destacan los hallazgos de ocupaciones de grupos humanos magdalenienses del final del Pleistoceno. Estos tuvieron que sobrevivir a un entorno muy diferente al actual, hace entre 18.000 y 16.000 años en el pasado, todavía influenciado por las últimas fases del período glacial, en el que los humanos asentados en la cueva se dedicaban a la caza de grandes mamíferos como el bisonte europeo (Bison bonasus), el caballo salvaje (Equus ferus), el ciervo rojo (Cervus elaphus), el jabalí (Sus scrofa), la cabra alpina (Capra ibex) y el corzo (Capreolus capreolus), mientras competían por estas presas y otros recursos con el león (Panthera leo), el leopardo (Panthera pardus), el oso pardo (Ursus arctos), el lobo (Canis lupus) y el zorro rojo (Vulpes vulpes). Durante las excavaciones arqueológicas, en las que se trabajó sobre un área de más de 40 m2, también se recuperaron restos de otros animales de menor tamaño, como el turón europeo (Mustela putorius) y la comadreja (Mustela nivalis), además de múltiples micromamíferos, como erizos (Erinaceus europaeus), topos (Talpa sp.), musarañas (Sorex coronatus, Sorex minutus, Neomys fodiens, Neomys anomalus) y roedores (Arvicola cf. terrestris, Microtus oeconomus, Microtus agrestis/arvalis, Microtus nivalis, Pitymys pyrenaicus, Pliomys lenki, Apodemus sylvaticus/flavicollis). Pero de especial interés son los restos de herpetofauna, de anfibios y reptiles, que se han identificado como pertenecientes a sapo común (Bufo bufo s.l., asignado a Bufo spinosus), rana bermeja (Rana cf. temporaria) y víbora (Vipera sp., a nivel específico Vipera aspis y/o Vipera seoanei).

Es gracias a este conjunto herpetofaunístico y por medio de diferentes métodos cuantitativos con los que hemos realizado nuevas reconstrucciones cuantitativas paleoclimáticas y paleoambientales para describir con más precisión cómo eran el clima y el paisaje en los que vivieron los humanos del Magdaleniese de El Juyo, que coincidieron en el tiempo en que se sucedía un evento climático de enfriamiento abrupto conocido como Dryas I. En nuestros resultados, todos los métodos aplicados caracterizaron el clima como más frío (entre -8,5 y -3,7°C de diferencia con el actual) y seco (entre -415 y -344 mm de precipitaciones que hoy en día), mientras que las reconstrucciones del paisaje nos sugieren el predominio de zonas abiertas húmedas junto con una representación alta de zonas boscosas en las proximidades del yacimiento. Esto indica que el clima durante el Dryas I era mucho más frío y seco que en la actualidad, aunque la proximidad del mar puede haber mitigado en cierto modo la dureza del clima en esta zona. El patrón de estacionalidad de las precipitaciones cambió entre los periodos más fríos del Dryas I y la actualidad, pasando de precipitaciones más abundantes durante el verano a máximas a finales de otoño e invierno. Nuestra artículo, a parte de exponer nuestros resultados en las reconstrucciones paleoambientales y paleoclimáticas para El Juyo, son también una reivindicación de la importancia de las asociaciones de herpetofauna con escasa diversidad de taxones, muchas veces desdeñadas por ser consideradas como "poco significativas", pero que son fundamentales para períodos críticos de la Prehistoria y nos pueden aportar datos importantes para nuestro conocimiento del pasado.

 

El artículo está disponible en el siguiente enlace:

Blain, H.-A., Sánchez-Bandera, C., Bisbal-Chinesta, J.F., Menschel, M., Pokines, J.T. 2023. Herpetological remains from the Lower Magdalenian site of El Juyo (Cantabria, Spain): the challenge of reconstructing climate and landscape from poorly diverse assemblages. Historical Biology, DOI: 10.1080/08912963.2022.2162396 


Hyla meridionalis, nueva presencia de ranita meridional en la Comunitat Valenciana

Acaba de ser publicada una nota científica en el Boletín de la Asociación Herpetológica Española donde se recogen las primeras observaciones de la ranita meridional (Hyla meridionalis) para el sur de la Comunitat Valenciana, con al menos tres poblaciones establecidas en el Baix Vinalopó, trabajo donde ha participado nuestro compañero Emilio Rosillo de la Asociación Herpetológica Timon.

Aunque de primeras puede parecer una buena noticia, todo apunta a que se trata de ejemplares translocados, es decir, movidos desde otras zonas de donde ya está establecida, y por tanto no se corresponden con poblaciones naturales. Hay que recordar el grave peligro que supone el movimiento de especies de anfibios desde sus zonas de origen, ya que no solamente pueden competir y desplazar a las especies nativas, sino que pueden actuar como vectores de enfermedades infecciosas. También que la captura, tenencia y traslocación de especies autóctonas está totalmente prohibida por ley y puede acarrear fuertes sanciones.

Pese a todo, también pudiera tratarse de una translocación accidental. La ranita meridional estuvo presente de forma natural en otras zonas no muy lejanas de las fronteras valencianas, en el sureste ibérico. Todo ello vuelve la situación aún más compleja si cabe. Veremos cuál es ahora lo que el futuro que depara a las ranitas del Baix Vinalopó, que, aunque quizá no deberían estar allí, no dejan de ser un anfibio magrebí cuya llegada a la Península Iberica se debe también a antiguas introducciones humanas, durante la Prehistoria Reciente.

Se puede acceder a la nota científica en el siguiente enlace:
https://www.herpetologica.org/.../BAHE33[D1124]GILABERT.pdf


Ranita meridional, Hyla meridionalis.


Nuevo libro monográfico sobre la cueva del Mirador de Atapuerca

29 disciplinas integran los estudios transdisciplinares realizados por miembros del equipo de investigación de este yacimiento

Prehistoric herders and farmers. A transdisciplinary overview to the archaeological record from El Mirador cave” es el título del nuevo libro monográfico que se acaba de presentar y que representa el manual más completo y actualizado sobre el conocimiento científico que proporciona este yacimiento situado a Sierra de Atapuerca (Burgos). A lo largo de sus 392 páginas, los más de 50 autoras y autores proporcionamos al lector un recorrido por diferentes aspectos relacionados con la ocupación de la cueva, la organización económica y social de los grupos de de economía ganadera y agrícola, las características del entorno paleoecológico, así como otros aspectos de la vida cotidiana como la dieta, el estado físico o la relación con el mundo funerario.

El libro consta de 18 capítulos repartidos en cuatro bloques principales y está dirigido a estudiosos del arqueobotánica, la zooarqueología, la antropología, la paleogenética, la química analítica, la isotopía, el estudio de la cerámica y la industria lítica.


Portada del nuevo libro sobre la cueva de El Mirador


A nivel personal, he participado redactando junto con la Dra. Bañuls-Cardona el capítulo dedicado a la microfauna vertebrada del Mirador ("Small Vertebrate Accumulations from El Mirador Cave: A Climate and Ecological Analysis"), evidenciando como nuestros descubrimientos en esta cueva de Atapuerca han permitido catalogarla como una de las localidades de referencia para el conocimiento de las comunidades de anfibios, reptiles y micromamíferos de la Prehistoria Reciente y su evolución desde el Pleistoceno tardío en el Holoceno reciente, tanto en el contexto de la Península Ibérica como el europeo.

Este libro monográfico está publicado por la editorial Springer, dentro de la serie “Interdisciplinary Contributions to Archaeology” y en nuestro caso ha sido editado por la Dra. Ethel Allué, profesora de Prehistoria de la Universitat Rovira i Virgili (URV) e investigadora del IPHES-CERCA, la Dra. Patricia Martín, investigadora postdoctoral Maria de Maeztu en el IPHES-CERCA y por el Dr. Josep Maria Vergès investigador en el IPHES-CERCA y profesor a la URV. 

La obra que se acaba de publicar es el resultado de la reunión científica que se llevó a cabo en 2019 a las instalaciones de la IPHES-CERCA, justamente el año en que celebrábamos los 20 años de excavación en el yacimiento. En aquella reunión, organizada por los propios editores del monográfico, participamos prácticamente todas las investigadoras e investigadores involucrados en la investigación al yacimiento, y tuvimos la oportunidad de presentar presencialmente los resultados de nuestras investigaciones multidisciplinares aplicadas al registro arqueológico de la cueva del Mirador.


Algunos de los elementos relacionados con las prácticas
agropecuarias y funeraries de El Mirador
Fotografa: Josep Maria Vergès / IPHES-CERCA


La cueva del Mirador, un referente para el estudio de la implementación y desarrollo de la agricultura y la ganadería en el interior peninsular

La cueva del Mirador está situada en la vertiente meridional de Sierra de Atapuerca, dominando el valle medio del río Arlanzón. Orientada hacia el sur y con una boca muy espaciosa, tiene un amplio control del territorio que lo rodea. Esta característica es la que le confiere su nombre. Los trabajos de excavación se iniciaron en 1.999 bajo la coordinación de un equipo de investigadores del IPHES-CERCA.


Entrada de la cueva del Mirador de Atapuerca
Fotografía: Jordi Mestre / IPHES-CERCA


Las primeras ocupaciones humanas documentadas en el yacimiento se remontan a los 13.500 años, cuando grupos humanos de cazadores y recolectores magdalenienses utilizaron la cueva para establecer su campamento. Después de esta fase de ocupación, la cueva fue abandonada durante más de 5.000 años, convirtiéndose en lugar de refugio para lobos, los cuales aprovecharon las grietas generadas por la caída de grandes bloques en la entrada para establecer sus madrigueras.

Hace unos 7.200 años, grupos neolíticos especializados en la ganadería y agricultura irrumpieron en la submeseta norte en busca de espacios para pastos y tierras de cultivo, colonizando las fértiles tierras del valle del Arlanzón. Rápidamente, la cueva del Mirador fue ocupada por estas comunidades para establecerse y guardar su ganado, las cuales utilizaron la cavidad durante todo el Neolítico y el Bronce Mediano.

Con la aparición de los primeros metales durante el Calcolítico se produce un cambio importante en relación al uso de la cueva del Mirador; la cavidad deja de ser utilizada como hábitat y como establo, para ser utilizada como cueva sepulcral. Las primeras inhumaciones, con una antigüedad alrededor de los 4.700 años, se realizan en un sepulcro colectivo, con más de 25 individuos.


Nivel de inhumación colectiva del Calcolítico
Fotografia: Jordi Mestre / IPHES-CERCA


Posteriormente, durante el Bronce inicial y medio, hace entre unos 4.400 y 3.700 años, las tumbas pasan a ser individuales y se documenta la práctica del canibalismo, probablemente de carácter ritual. Por razones que todavía no se conocen, la cueva dejó de ser utilizada para estos fines sepulcrales, recuperando hacia el 3.600 años su uso de hábitat y de establo. Y continuó siendo así hasta aproximadamente 3.200 años, momento en el cual, la sucesión estratigráfica aparece cortada. En época contemporánea, hasta hace no mucho años, continuó todavía siendo utilizada para pastores y como establo ocasional de manadas.

En definitiva, el yacimiento del Mirador, con sus cerca de seis metros de sucesión estratigráfica holocena, se ha erigido como un yacimiento fundamental para el estudio de la implementación y desarrollo de la agricultura y la ganadería en el interior peninsular.


Un libro dedicado a Miquel Guardiola

El libro monográfico sobre la cueva del Mirador de Atapuerca está dedicado al compañero del IPHES-CERCA, Miquel Guardiola, miembro del equipo de investigación del yacimiento y autor de uno de los capítulos, el cual ha fallecido recientemente.



Podéis encontrar más información sobre el manual y su contenido al enlace siguiente:

https://link.springer.com/book/10.1007/978-3-031-12278-1



La fauna de sangre fría entre los neandertales del interior de la Península Ibérica: nuevo artículo sobre el campamento prehistórico del Paleolítico Medio de Navalmaíllo (Pinilla del Valle, Madrid)

Un nuevo estudio publicado en Quaternary Science Reviews y centrado en los peces, anfibios y reptiles recuperados en el yacimiento del abrigo de Navalmaíllo (Pinilla del Valle, Comunidad de Madrid) nos ha permitido reconstruir el clima y el paisaje en el que se movieron los neandertales en el interior de la Península Ibérica.

El yacimiento arqueológico del abrigo cárstico de Navalmaíllo, situado en la Sierra de Guadarrama del Sistema Central Ibérico, ha sido interpretado como un campamento de caza de ocupación repetida a corto plazo por parte de grupos neandertales, centrado principalmente en el acceso primario a bóvidos y cérvidos de gran tamaño. Los neandertales, grandes cazadores de la megafauna del Pleistoceno, tenían una adaptación selectiva a los paisajes agrestes y boscosos, con mayor abundancia de recursos disponibles, para así compensar parcialmente su elevada tasa metabólica basal y sus costes energéticos locomotores mediante la reducción del tiempo de búsqueda y el aumento de la amplitud de la dieta.

Pero no únicamente se han hallado en el yacimiento de Navalmaíllo las presas cazadas por los neandertales, sino que también su excavación y estudio ha proporcionado restos fósiles de peces (Salmo trutta y Cyprinidae indet.), sapos (Bufo spinosus y Epidalea calamita), ranas (Rana cf. Rana iberica), tortugas (Testudo hermanni), saurios (Blanus sp., Chalcides cf. Chalcides striatus y Lacertidae indet.) y serpientes (Malpolon monspessulanus, Natrix cf. Natrix astreptophora, Coronella sp., Coronella cf. Coronella girondica, Zamenis scalaris y Vipera cf. Vipera latastei) que convivían con ellos. A través de los métodos de reconstrucción paleoclimática y gracias a esta asociación de anfibios y reptiles, hemos documentado que durante la ocupación del abrigo por los neandertales el clima era mucho más cálido que en la actualidad, alrededor de 2,8 ºC superior, con temperaturas similares durante el verano pero más altas durante el resto de los meses. Las lluvias eran ligeramente más abundantes que en la actualidad, alrededor de 180,6 mm más de precipitación anualmente, con un régimen más contrastado durante el año, con inviernos más lluviosos y veranos más secos. Se observa un periodo de aridez de dos meses durante el verano, que representa una duración similar a las condiciones climáticas actuales.

El paisaje lo hemos reconstruido también gracias a los anfibios y los reptiles y nos muestran que estaba constituido principalmente por zonas abiertas de pastizales secos y zonas rocosas o pedregosas, que evolucionaban lateralmente hacia praderas húmedas, probablemente cerca de las zonas acuáticas y periacuáticas, como ríos o estanques con vegetación de ribera. Los ambientes boscosos también estaban bien representados en los alrededores del yacimiento, desde matorrales de desarrollo medio hasta formaciones forestales. Los peces completan esta reconstrucción documentando la presencia de un sistema fluvial premontañoso bien desarrollado, que se caracterizaba por aguas relativamente frías, permanentes, oxigenadas y en movimiento.

Los nuevos datos muestran una discrepancia con la interpretación anterior realizada a través del estudio de los restos de polen, que sugería un entorno muy abierto, con menor presencia de vegetación, y de clima frío para este periodo. Nuestra nueva interpretación sugiere que la ocupación neandertal del abrigo rocoso de Navalmaíllo se produjo durante un periodo algo templado y húmedo, probablemente dentro de la última parte del estadio isotópico marino 5 (MIS 5), favoreciendo efectivamente la presencia de una alta biodiversidad en torno al yacimiento que habría posibilitado la supervivencia de la población humana.

El artículo completo está disponible en el siguiente enlace:

Blain, H-A., Laplana, C., Sánchez-Bandera, C., Fagoaga, A., Blanco Lapaz, Á., Martínez-Monzón, A., Bisbal-Chinesta, J.F., Moclán, A., Martín-Perea, D.M., Domínguez-García, Á.C., Álvarez-Vena, A., Sevilla, P., Ruiz Zapata, M.B., Gil García, M.J., Márquez, B., Huguet, R., Pérez-González, A., Arsuaga, J.L., Baquedano, E. 2022. A warm and humid paleoecological context for the Neanderthal mountain settlement at the Navalmaíllo rockshelter (Iberian Central System, Madrid). Quaternary Science Reviews, 293: 107727


Nuevo artículo sobre la herpetofauna del sur de Bélgica y su evolución durante el último ciclo interglacial-glacial

En un nuevo artículo liderado por el Dr. Hugues-Alexandre Blain, publicado en la revista Archaeological and Anthropolocial Sciences, el equipo de Paleoherpetologia del IPHES-BUSCA y el Instituto Real Belga de Ciencias Naturales estudiamos la evolución de las comunidades de anfibios y reptiles de Bélgica.

El Mosa (Meuse en francés, Moûse en valón, Maas en neerlandés) y sus valles tributarios, en Valonia (el sur de Bélgica), contienen numerosos yacimientos kársticos del Pleistoceno superior que han dado lugar a una de las mayores colecciones de industrias líticas neandertales y musterienses de Europa, pero también nos han aportado una importante representación de la herpetofauna de los últimos 150.000 años. En la actualidad, esta región es un importante corredor migratorio norte-sur para la flora y la fauna, generando ricos biotopos transicionales. Las colecciones cuaternarias del Instituto Real Belga de Ciencias Naturales (Bruselas), con materiales fósiles provenientes de estos yacimientos del Mosa, se han utilizado en nuestro nuevo artículo para complementar el conocimiento de los sucesivos conjuntos herpetofaunísticos de Bélgica durante el último ciclo interglacial-glacial (los estadios isotópicos marinos [MIS en inglés] 5 a 1). En total, se han identificado 17 taxones diferentes (10 anfibios y siete reptiles) provenientes de 18 yacimientos paleo-arqueológicos en cueva, tres de los cuales representan a su primero registre fósil para toda Bélgica (el sapo partero Alytes obstetricans, el sapo de espuelas Pelobates fuscus y la ranita europea Hyla arborea). En el estudio de la evolución de la herpetofauna en la región se ha atestiguado que la serpiente de Esculapio Zamenis longissimus, una especie termófila, se documenta por primera vez en el Holoceno (periodo atlántico/subboreal) de Bélgica, sin constar registro fósil anterior.

Después del MIS 5, el anterior interglacial con un contexto climático parecido al actual, la herpetofauna belga continuaba siendo razonablemente diversa durante el MIS 3, pero a lo largo del MIS 2, que coincide con el Último Máximo Glacial, el momento más frío de la anterior glaciación, solo aparecen representados dos taxones de herpetofauna: la rana bermeja, Rana temporaria, y una víbora indeterminada, (Vipera sp.). Así mismo, en nuestro artículo proponemos reconstrucciones paleoambientales y paleoclimáticas a partir de los datos de los yacimientos con cronologías mejor estudiadas y acotadas, utilizando métodos de ecología cuantificada. Los parámetros cuantitativos calculados proporcionan un nuevo contexto paleoecológico para comprender las condiciones a las cuales tuvieron que enfrentarse las sucesivas especies humanas en el noroeste de Europa durante el último ciclo interglacial-glacial, desde los neandertales hasta las poblaciones de los primeros humanos anatómicamente modernos que llegaron al noroeste de Europa continental.


Referencia bibliográfica:

Blain, H.-A., Martínez Monzón, A., Bisbal-Chinesta, J.F., López-García, J.M., Cousin, C., Folie, A. 2022. The last interglacial-glacial cycle in the Meuse Valley (southern Belgium) inferred from the amphibian and reptile assemblages: implications for Neanderthals and anatomically modern humans. Archaeological and Anthropological Sciences, 14. https://doi.org/10.1007/s12520-021-01481-3


La expansión del hongo Batrachochytrium dendrobatidis por Cataluña y primeros casos de mortalidad en rana común (Pelophylax perezi) y sapillo pintojo mediterráneo (Discoglossus pictus)

Recientemente he participado en un nuevo artículo publicado en el último volumen de la revista Basic and Applied Herpetology, donde reportamos los primeros casos de mortalidad en anfibios anuros asociados a la presencia del hongo Batrachochytrium dendrobatidis en cuatro localidades diferentes de Cataluña, que confirman la expansión de este hongo y de su incidencia mortal. Todos los casos fueron confirmados tanto por técnicas moleculares como por análisis histológicos. Los individuos infectados fueron dos sapillos pintojos mediterráneos (Discoglossus pictus) de la provincia de Girona encontradas en 2018 y 2020, una rana común ibérica (Pelophylax perezi) de la provincia de Tarragona encontrada en 2018, y una rana bermeja (Rana temporaria) de la provincia de Barcelona encontrada en 2019. Es la primera vez que se confirma la mortalidad asociada a este patógeno en D. pictus y P. perezi.

En el artículo se discute el papel del hongo como posible agente causante de la muerte, en asociación con otros factores ambientales externos. Estos resultados podrían sugerir un aumento reciente de la incidencia de esta enfermedad en el territorio catalán. Algunos de estos casos son especialmente preocupantes por su ocurrencia cerca de lugares donde habitan algunas especies de anfibios endémicos con distribuciones extremadamente reducidas, como es el caso del tritón del Montseny, Calotriton arnoldi. Puedes acceder al artículo publicado haciendo click sobre la imagen inferior o en la referencia bibliográfica.

Mortalidad en rana común ibérica (Pelophylax perezi) y muestra histológica del mismo individio.


Referencia bibliográfica:

Martínez-Silvestre, A., Velarde, R., Marschang, R.E., Iago Pérez-Novo, I., Bisbal-Chinesta, J.F., Thumsová, B., Bosch, J. 2021. First record of amphibian mortality associated with the fungus Batrachochytrium dendrobatidis in Catalonia (NE Spain). Basic and Applied Herpetology, 35.



El impacto humano puede llegar a tener una mayor influencia negativa sobre la diversidad de anfibios y reptiles que los cambios climáticos

Así lo planteamos en un estudio realizado sobre restos de esta fauna del Cuaternario hallados en los yacimientos de Atapuerca. Una vez más, el estudio del Pleistoceno se convierte en imprescindible para aportar conocimiento y contribuir a solucionar problemas ecológicos actuales.

Actualmente, los efectos de la antropización están generando una considerable pérdida de diversidad sin precedente. En esta línea, una investigación que acaba de hacerse pública en la revista Palaeontology, a través de un artículo cuya firmante principal es nuestra compañera Almudena Martínez-Monzón, investigadora del Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social (IPHES-CERCA) y de la Universitat Rovira i Virgili (URV), demostramos que el declive actual de anfibios y reptiles está provocado en gran parte por el efecto antrópico sobre los ecosistemas, quedando el cambio climático como un factor secundario al cual dicha fauna ha sido capaz de sobreponerse en el pasado. El estudio se basa en restos del Cuaternario hallados en Atapuerca, en un recorrido desde hace un millón de años hasta la actualidad.

Ahora mismo los anfibios y reptiles son dos grupos que se encuentran seriamente amenazados y en declive. Este hecho se ha relacionado a veces con el actual cambio climático, pero el análisis del pasado nos aporta otra visión. Durante el Cuaternario, desde hace dos millones y medio de años, estos grupos de animales presentan una evolución muy conservadora, ya que muestran pocas alteraciones a lo largo de este periodo, durante el cual acontecieron muchos cambios climáticos. Además, como ya era conocido, las especies presentes en este intervalo de tiempo son consideradas idénticas a las actuales, tal como se plantea en este estudio del IPHES-CERCA y URV, en el cual también hemos participado el Dr. Hugues-Alexandre Blain y el Dr. Josep Francesc Bisbal-Chinesta (servidor), además de la Dra. Gloria Cuenca-Bescós, directora del Instituto Universitario de Investigación en Ciencias Ambientales de Aragón (IUCA), catedrática de Paleontologia de la Universidad de Zaragoza y responsable del estudio de los pequeños vertebrados en el Proyecto Atapuerca.

Los resultados de esta investigación indican que los mayores picos de diversidad de la secuencia analizada coinciden con los periodos considerados análogos al interglacial actual, mientras que los de menor pluralidad ocurren cuando las condiciones ambientales son más duras (más frías o directamente estadios glaciares).

Otra de las conclusiones principales es que, en la mayoría de los casos, la heterogeneidad de estas comunidades se restablece tras las perturbaciones climáticas, apuntando a una gran resiliencia a nivel de grupo, haciendo que anfibios y reptiles hayan sido capaces de superar los cambios climáticos en el pasado restaurando los niveles de diversidad previos a la alteración. Esto hace pensar en la importancia del efecto antrópico negativo sobre la pérdida de variación actual de anfibios y reptiles por encima de los cambios climáticos.

El equipo científico encabezado por el IPHES-CERCA y la URV hemos llegado a esta conclusión tras haber estudiado la evolución de la diversidad de anfibios y reptiles de una de las secuencias más completas del Pleistoceno de la Península Ibérica, la Sierra de Atapuerca (Burgos, España), que recoge algo más del último millón de años. Esto lo llevamos a cabo con el fin de establecer el efecto no humano sobre las alteraciones en la diversidad de anfibios y reptiles y reconocer la reacción de estos grupos ante los cambios climáticos acontecidos durante el Pleistoceno.

Con esta finalidad se ha estudiado la riqueza de especies (número de especies) y se ha aplicado un conocido índice de diversidad (Índice de Simpson), relacionando todo ello con los cambios climáticos mediante modelos de regresión, entre otros. De este modo, una vez más, el estudio de materiales del Pleistoceno se convierte en imprescindible para aportar conocimiento y contribuir a la solución de problemas ecológicos actuales.


Referencia bibliográfica:

Martínez-Monzón, A., Cuenca-Bescós, G., Bisbal-Chinesta, J.-F., Blain, H.-A. 2021. One million years of diversity shifts in amphibians and reptiles in a Mediterranean landscape: resilience rules the Quaternary. Paleontology (doi: 10.1111/pala.12547)


Fuente: Nota de prensa del IPHES.


Salida herpetológica en Alcublas (8 de septiembre)

El próximo miércoles, 8 de septiembre, la Asociación Herpetológica Timon realizará una salida herpetológica en Alcublas, para disfrutar de nuestros anfibios autóctonos. Tenéis toda la información para apuntaros a continuación:


La nueva "Guía de los anfibios y reptiles de España" (2021)

La Asociacion Herpetologica Española acaba de editar la nueva "Guía de los anfibios y reptiles de España", dirigida por los herpetólogos Alfredo Salvador, Juan Manuel Pleguezuelos y Ricardo Reques, que incluye tanto la herpetofauna peninsular como la de las Islas Canarias e Islas Baleares y Pitiusas. He tenido el placer de participar en el libro, aportando fotos para el tritón pirenaico (Calotriton asper), sapo partero almogávar (Alytes almogavarii), sapillo pintado mediterráneo (Discoglossus pictus), camaleón común (Chamaeleo chamaeleon), eslizón ocelado (Chalcides ocellatus) y lagartija de las Pitiusas (Podarcis pityusensis). También es la primera vez que la población de eslizones ocelados de la Serra del Molar, que descubrimos en el 2017, aparece referenciada en una guía o atlas de herpetofauna.

El coste de la nueva guía es de 27 euros (con un 10% de descuento para socios de la AHE), y lo recaudado irá destinado a proyectos de investigación y conservación de los anfibios y reptiles autóctonos. El libro se encuentra a la venta a través de la Tienda del Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid, sea presencialmente o por medio del correo electrónico de la tienda del Museo (megaterio@mncn.csic.es), o por los teléfonos 91 564 15 66 y 91 411 04 70.


Ponencia online: II Atlas Herpetológico de la Comunidad Valenciana

El próximo Jueves 11 de Marzo a las 19:30 tendrá lugar una ponencia online a cargo de Luis Albero, coordinador general del atlas. En ella se presentará este proyecto de la Asociación Herpetológica Timon, explicando en detalle cómo participar y se finalizará con una ronda de preguntas para resolver dudas de los participantes.

¡No os lo perdáis!


(Por motivos de decoro, se ruega a los asistentes mantener la cámara y el micro apagados durante la ponencia).